viernes, 18 de enero de 2013

¿Está la verdad escrita en nuestras caras?

Como avance de la impartición que realizaré en el mes de marzo del PRIMER SEMINARIO DE COMUNICACIÓN NO VERBAL os adelanto un artículo sobre el tema que resulta absolutamente interesante.


¿Está la verdad escrita en nuestras caras?

David Cru, del Instituto Europeo de Coaching, analiza el poder de las microexpresiones en los negocios

David Cru, socio director del Instituto Europeo de Coaching y trainer en Microexpresiones Faciales por el Center for Body Language de Bélgica, asegura que nos pasamos el día leyendo caras, desde que nos levantamos hasta que nos vamos a la cama, intentando interpretar las reacciones de los demás a lo que les decimos y proponemos, buscamos chequear si nuestro mensaje ha llegado, si se ha entendido, si están de acuerdo, intentamos adivinar en las caras de las personas con las que interactuamos sus reacciones ante nuestros mensajes.

Cuando nos cuentan algo, ya sea en nuestro ámbito profesional o personal, nos asomamos a los ojos de la otra persona para valorar si su mensaje es sincero, como si las palabras por si solas no tuvieran la credibilidad suficiente. ¿Cuántas veces hemos juzgado a alguien por decirnos algo sin mirarnos a la cara? ¡Qué diferente suena un “cuenta conmigo para lo que necesites” cuando te miran a los ojos al decírtelo de cuando apartan la mirada! Lo queramos o no, seguimos buscando y necesitando la confirmación de los mensajes a través de los gestos del lenguaje no verbal, si hasta hemos inventado los emoticones, esos sustitutos pobres de nuestras caras, para humanizar nuestros mensajes de texto.

Nuestras caras son un instrumento tan extraordinario de comunicación que no podemos permitirnos no dedicar el tiempo necesario a aprender a entender y a interpretar lo que dicen.

Existen más de 10.000 expresiones faciales diferentes según los datos obtenidos a partir del trabajo de Paul Ekman, uno de los mayores expertos a nivel mundial en microexpresiones. La mayoría de estas expresiones no significan nada, pero parece que existen al menos 26 variantes de siete emociones que son universales en cualquier rincón del planeta, y me atrevería a afirmar que con sólo saber identificar estas siete emociones tu vida puede dar un cambio radical.

Nuestra cara es la pantalla en la que se proyectan nuestras emociones. Nuestro cerebro límbico o emocional, el proyector, está directamente conectado con nuestros músculos faciales, de modo que cada una de las emociones que sentimos se refleja de forma automática e inconsciente en nuestra cara.

Paremos un momento antes de seguir adelante porque, como los movimientos de la cara, estamos yendo demasiado rápido. ¿De qué hablamos cuando hablamos de microexpresiones faciales? Si no quieres perderte lo que pasa en la cara de la persona con la que hablas no parpadees, ya que se trata de movimientos muy rápidos y sutiles de los músculos faciales, tan rápidos que duran menos de medio segundo y se producen de forma inconsciente cuando sentimos determinadas emociones.

Felicidad, asco, ira, tristeza, sorpresa, miedo y desprecio. Siete emociones que asoman a nuestras caras con
códigos propios que pueden aprenderse e identificarse en menos de dos horas.

¿Te imaginas poder detectar de un solo vistazo en una conversación si la persona con la que hablas siente felicidad al escuchar tus palabras o desprecio enmascarándolo con una falsa sonrisa? La diferencia a nivel visual es muy sutil pero el significado entre un gesto y otro podría marcar la diferencia entre un matrimonio feliz o acabar con un divorcio. Según Gottman, psicólogo especializado en predecir el futuro en las relaciones de pareja, le bastan 15 minutos de una conversación grabada para descubrir en los gestos si la relación tiene futuro o va a acabar en los juzgados. Si queremos mantener a nuestra pareja, o incluso a nuestros empleados y clientes, nos conviene saber detectar a tiempo microexpresiones de asco y de desprecio, mucho más peligrosas que las de ira.

Cuando experimentamos una emoción básica el mensaje correspondiente es enviado automáticamente a los músculos de la cara. Puede que no te de tiempo a verlo o que veas algo pero no sepas identificarlo, pero el mensaje siempre estará allí, a veces sólo una fracción de segundo.Para bien o para mal, es la manera en la que hemos sido equipados por la evolución para mostrar nuestros sentimientos auténticos.

Ekman afirma que no hay ningún don mágico que le permita a él o a cualquier otro detectar estas microexpresiones, se trata, como tantas otras veces, sólo de un problema de práctica, y esta es la buena noticia, no estamos ante una habilidad difícil de adquirir. Y si esto es así, ¿por qué no hay más gente aprendiendo a detectar microexpresiones? ¿Por qué algo tan sencillo de aprender y a la vez tan práctico no nos lo enseñan desde pequeños en los colegios?

¿Hasta qué punto mejoraría nuestra empatía y nuestra inteligencia emocional? ¿Cómo mejorarían nuestros equipos comerciales si aprendieran a leer lo que está detrás de las caras de sus clientes cuando les presentan sus propuestas? ¿Cuánto aportaría en las selecciones de personal saber detectar e identificar las emociones inconscientes de los candidatos y las incongruencias entre lo que nos dicen y lo que sus caras muestran?

Todos absolutamente tenemos el potencial para aprender esta clase de percepción. Esta clase de intuición es sólo producto del deseo de aprender y del esfuerzo.
Por otra parte, está demostrado a pesar de lo que cada uno de nosotros creemos, que la mayoría de nosotros no somos buenos leyendo caras, creemos que no necesitamos un esfuerzo extra para aprender esta habilidad. Cuando estamos con alguien creemos lo que queremos creer y no lo que las caras nos muestran porque nadie nos ha enseñado todavía a interpretar estos movimientos y sus significados.
Entre otras cosas porque hasta hace muy pocos meses no existía en España ninguna formación dirigida específicamente a formar en microexpresiones.

¿Cuánto estarías dispuesto a invertir por desarrollar esta habilidad? ¿Dedicarías una jornada para aprender un lenguaje universal tan antiguo como el ser humano y compartido en cualquier cultura y lugar de nuestro planeta?

El Instituto Europeo de Coaching es el único Licensed Center en España del Center for Body Language y pone a tu disposición diferentes formaciones desde cursos de media jornada hasta cursos de Practitioner o Trainer en microexpresiones, disponiendo del programa de entrenamiento en microexpresiones con vídeos más avanzado del mundo.

 

miércoles, 16 de enero de 2013

5 razones no económicas que te harán perder tu trabajo


 
Jubilarse en la empresa donde iniciamos la carrera profesional, contar con la posibilidad de ascender laboralmente o disfrutar de cierta seguridad en el trabajo, eran algunas de las características tradicionales del mercado laboral que se están convirtiendo en residuos del pasado. Esta transformación no es fruto de la situación económica actual, ni siquiera de la reconversión industrial, sino de la acelerada innovación tecnológica que está alterando los viejos esquemas laborales e imponiendo unas nuevas reglas de juego, donde la máxima imperante es renovarse o morir. Reciclarnos a nivel formativo y a cambiar radicalmente nuestra concepción sobre las estructuras en las que ya se asienta el mercado laboral, emprender y centrarnos en la búsqueda del “buen vivir” son fundamentales para sobrevivir en la realidad que moverá el mundo.
El empresario norteamericano y experto en fondos de inversión, James Altucher, ha sintetizado en su último e imprescindible ensayo, titulado I Was Blind But Now I See, algunas de las razones más importantes que reflejan el advenimiento de esta “Nueva Era”.
La clase media está muerta
A nivel laboral se ha impuesto la temporalidad, tanto por las nuevas necesidades del mercado, como por la realidad cambiante, en la que se ha instaurado definitivamente la ‘sociedad de la incertidumbre’ teorizada por el sociólogo alemán Ulrich Beck. Esta sociedad postindustrial está caracterizada por el riesgo, donde hay que lidiar con muchas más amenazas laborales. En este contexto, la fragmentación social se refleja en una paulatina desaparición de la clase media como continente mayoritario de los individuos, y la movilidad social se reduce.
Altucher toma como ejemplo la generalización de la subcontratación y el relevo laboral protagonizado de los robots, que realizarán muchas de las funciones de los actuales trabajadores, para explicar este fenómeno sociológico. Precisamente, hace unos meses se inauguraba en la provincia china de Heilongjiang el primer restaurante atendido íntegramente por 18 tipos diferentes de robots que cocinan, sirven y recogen las mesas, limpian y hasta actúan como vigilantes de seguridad. Este es el nuevo paradigma: la clase media ha muerto y quizá, en no demasiados años, será reemplazada por robots humanoides.
Tus conocimientos y habilidades ya no son útiles
Este reemplazo tecnológico, unido a los principios del copyleft, el outsourcing (terciarización) y la constante búsqueda de la eficiencia productiva está desdibujando la clase obrera dentro del marco de lo que se conoce como capitalismo cognitivo. La mayoría de los puestos de trabajo con más demanda hace tan solo dos décadas han desaparecido y nunca más se volverá a necesitar a estos profesionales.
La crisis económica está generando un duro y constante adelgazamiento de puestos de trabajo, tanto en el sector privado como en el público. El mercado laboral ya “nunca podrá ni querrá absorber los mismos puesto de trabajo que antaño”, dice Altucher, por lo que inevitablemente estaremos abocados a vivir con un paro estructural que afectará a un porcentaje muy alto de la población.
El talento ya no interesa a las empresas
Los profesionales talentosos son caros, y “las empresas prefieren un ejército de trabajadores mediocres y fieles”, por supuesto mal remunerados, que una estrella con un sueldo anual desorbitado. Como comenta el empresario norteamericano, los profesionales de recursos humanos se están especializando en “destruir las aspiraciones profesionales de sus mejores trabajadores”, para así ahorrar costes salariales y no tener que ofrecerles mayores privilegios.
El colapso de las pensiones y planes de jubilación
“La capacidad de ahorro es un mito” y la cobertura social del Estado de bienestar se ha ido para no volver, apunta el empresario norteamericano. En medio de esta coyuntura crecerá el autoempleo, la sociedad será mucho más emprendedora y se implantará la conocida como jubilación activa (asunción de otras labores más acordes a esta etapa vital) porque “la riqueza nunca será alcanzable trabajando como asalariados”.
Nos hemos percatado de que el dinero no da la felicidad
El tiempo libre, las actividades creativas o el reconocimiento social son elementos que vehiculan la felicidad mucho más que el dinero, como demuestran una multitud de estudios psicológicos. Además, el incremento salarial es sinónimo de aumento de responsabilidades y, por tanto, de una reducción del tiempo libre para disfrutar con los amigos y la familia. De hecho, la recuperación de estos últimos valores es uno de los puntos positivos que caracterizarán a la sociedad de la “Nueva Era”, anteponiéndose estas prioridades a las salariales, apunta el experto inversor. Un buen vivir, con austeridad bien entendida, pero con felicidad.
Como apuntaba a El Confidencial Robert Skidelsky, biógrafo de John Keynes y miembro de la Cámara de los Lores británica, con motivo de la publicación de su último libro: “Este estilo de vida no funciona, por lo que tenemos que buscar alternativas hacia el buen vivir”. En palabras de Altucher “debemos tender a controlar nuestro propio destino en lugar de dejarlo en manos de los demás”.

elconfidencial.com

 

jueves, 10 de enero de 2013

COMUNICAR LA CULTURA DE LA EMPRESA A LA HORA DE SELECCIONAR


 
Hablaba el otro día con una persona de RRHH y me comentaba un tanto preocupada que no acertaban mucho con las selecciones y que después descubrían aspectos de sus candidatos/tas que no descubrieron en su momento. Realizar pruebas psicotécnicas, test competenciales comerciales, una entrevista bien pensada y trabajada será vital en el proceso de selección, pero además debemos comunicar la cultura de nuestra empresa; a este respecto os traigo este artículo.
 
Comunicar la Cultura Organizacional a la hora de reclutar
 
 La cultura organizacional contribuye a todos los aspectos de una compañía. Por ejemplo, a los clientes, una cultura e imagen con la que se pueden identificar asegurará su simpatía hacia la compañía frente a la competencia. Además una cultura positiva puede influir de manera beneficiosa y crear un ambiente positivo para los empleados, de manera que puede hacer aumentar su motivación y productividad. Sin embargo, la cultura de una organización también tiene un papel importante a la hora de reclutar y a lo largo de este artículo trataré de desarrollar el asunto y ofrecer algunos trucos y herramientas para comunicar la cultura empresarial a la hora de reclutar.

Es aconsejable comunicar la cultura empresarial a los candidatos que se presentan en un proceso de selección, ya que esto, le ayudara a filtrar solicitudes. Tal vez algunos aspirantes tengan problemas con las expectativas y normas de la compañía o, simplemente, no encajen en la empresa. Además, esto también sirve para informar a los candidatos sobre los beneficios de la cultura organizacional antes de que empiecen, y de este modo, disminuirán las posibilidad de que estén descontentos en la compañía.
La cultura de una compañía se compone de elementos tangibles, como el código de vestimenta y elementos intangibles como los valores compartidos. Estos últimos, los intangibles, son los más difíciles y, a la vez, importantes de transmitir a los candidatos. Los aspectos tangibles, por otro lado, son más fáciles de interpretar y entender, por ejemplo solo con llegar a la entrevista sería posible aprender que los vestidos formales que lucen las mujeres de la oficina forman parte del código de la empresa.
Sin embargo, es fundamental comunicar tanto los elementos tangibles como los intangibles durante todo el proceso de selección y, por eso, a continuación ofrezco algunas claves para conseguirlo.

Comunicación en un anuncio de trabajo

• Trata de incluir alguna reseña con la misión de la compañía. Esto dará una indicación al candidato del tipo de organización en el que está aplicando.
• Describir de modo explícito los aspectos y valores de la cultura más fundamentales como por ejemplo “trabajamos en un ambiente de colaboración ” o “invertimos mucho en el desarrollo de nuestros empleados”
• Cuando indica los requisitos de los candidatos en el anuncio también es una buena oportunidad de comunicar un poco sobre la cultura. Si incluye características como “innovador” o “flexible” la cultura organizacional ha de ser congruente con esto.
• Elija canales adecuados para la publicación del anuncio que estén en sintonía con la cultura que pretendes comunicar


Comunicación durante una entrevista

• Trata de usar gramática que vaya en concordancia con el estilo de la organización, si el estilo es más relajado y abierto es mejor usar lenguaje informal para resaltar este aspecto durante una entrevista
• Es importante hacer la entrevista en el lugar donde el candidato va a trabajar para que tenga experiencia de primera mano de la cultura y los protocolos de la oficina. Por lo tanto, es importante decorar la oficina con fotos, reportajes y otro tipo de material que demuestra la identidad y costumbres de la compañía.
• No hay que olvidar que la entrevista presenta la oportunidad de probar a los candidatos para verificar si encajarían dentro de la oficina. Por ejemplo, si para la empresa es importante el trabajo en equipo, una buena idea es preguntar a los candidatos sobre su experiencia en cuanto a colaboraciones con compañeros y sobre las dificultades a las que se han enfrentado.
• Si es necesario, llame a los mejores candidatos para una segunda entrevista, si es posible invítelos a conocer a otros miembros de la oficina y sobre todo a los que estarían en contacto directo con el nuevo miembro.

En resumen, comunicar la cultura organizacional es beneficioso para la compañía y al candidato le facilita la adaptación a la empresa. Además, comunicar la cultura empresarial durante el proceso de selección hace que se reduzca el periodo de adaptación del nuevo empleado ya que estaría más acostumbrado a algunos de los protocolos y tendencias dentro de la oficina. Siguiendo los pasos arriba indicados, será posible mantener la identidad de la empresa y, a la vez, asegurarte de que elijes a los candidatos que mejor encajan en la empresa.
Patrick Vazquez

martes, 8 de enero de 2013

LEER PARA CURARSE

Hola a todos/das, espero que después de estas vacaciones navideñas tengáis mayores fuerzas para afrontar los retos que nos plantea este nuevo año 2013 para el que os mando mis mejores deseos. Recuerdo un programa televisivo sobre libros que comandaba Fernando Sánchez Dragó y que tenía como música y letra de cartelera algo así como " todo está es los libros" de ahí que os ponga este artículo que espero os resulte de interés:


Hoy quizá más que nunca buscamos la salud en los libros y en las revistas: en ellos aprendemos sobre medicina y nos formamos un concepto propio de salud. ¿Cómo no vamos a recomendarlos como terapia, si es probablemente donde más información sobre salud hay?

La lectura puede ser terapéutica: eso depende de lo que yo escriba, de mi intención de escritor, y también de lo que tú, que me estás leyendo, puedas interpretar de mis palabras escritas. Con mis palabras puedo producir placebo o nocebo, ayudarte a resolver un problema de salud o complicarte la vida. Escribír y leer es una forma de comunicarse, de entenderse, de trasmitir conocimiento y ánimos.

A través de la lectura, es el paciente el que afronta la situación y comprende, e interpreta lo que se escribe. De lo que sea capaz de interpretar y de poner en práctica dependerá su curación.

Es bueno que el paciente lea, que aprenda sobre su salud y su enfermedad, cuidados y tratamiento, que lea los consentimientos informados y los prospectos, y luego tome sus decisiones. No es razonable que el terapeuta desaconseje leer los prospectos o la información disponible en las bibliotecas o en internet. La lectura y la reflexión son importantes para la salud.

En los niños la lectura ayuda a construir su confianza y autoestima, a superar depresiones y duelos, y a elegir estilos de vida saludables. Aporta ideas sobre cómo cuidarse y resolver la enfermedad.

CRIBAR LA INFORMACIÓN

Hoy día las posibilidades de tener a mano los libros se han multiplicado enormemente. Se puede tener acceso a las mejores bibliotecas del mundo y consultar miles de revistas y publicaciones médicas, así como una abundante, literatura. Se abre un mundo inmenso para explorar, pero hay que buscar dónde está exactamente lo que uno necesita para su salud.

La respuesta está en los libros, pero en algunos casos eso es como decir que está en la selva o en la montaña cuando uno nunca ha estado ahí y lo que necesitaría, probablemente, es un guía. Ahora bien, conforme uno va explorando selvas, montañas y bibliotecas, se va convirtiendo en su propio guía, con capacidad de ayudar a los demás.

RECOMENDACIONES

• A través de los libros se puede adquirir salud, autoestima, habilidades sociales, técnicas de terapia, salud mental… Pero las posibilidades de comunicación y aprendizaje que hoy brinda la lectura están aún por explorar. Estamos ante nuevos retos de conocimiento y no hay que dejar nunca de buscar nuevos caminos.

• Para que un médico pueda tratar o emplear los libros como terapia, el paciente debe poder implicarse a nivel personal con lo que explican.

Pablo Saz para Cuerpo Mente y recursos de autoayuda.com

10 cosas que deberíamos hacer a diario para sentirnos bien


10 cosas que deberíamos hacer a diario para sentirnos bien (y que no solemos hacer)
Con el Año Nuevo llegan los grandes propósitos y las empresas descabelladas que buscan cambiar nuestra vida de cabo a rabo y, de una vez por todas, ser felices. Tan elevados son estos propósitos que, como sospechábamos antes de emprenderlos, tarde o temprano terminan siendo olvidados, en parte por desidia, pero también por la propia dificultad inherente a estas metas. En realidad, nuestra vida puede mejorar en un grado mucho mayor a través de las acciones más pequeñas de nuestra cotidianidad, que al mismo tiempo son las que menos esfuerzo requieren, aunque sí necesitan constancia y tenerlas presentes día tras día.
Infinidad de los libros de autoayuda han repetido hasta la saciedad los siguientes consejos, seguramente porque no haga falta una especial lucidez para alumbrarlos. Como las recetas de la abuela, forman parte del acervo cultural. Muchos de ellos, reformulados, se han recogido en obras como The Power of Habit: Why We Do What We Do, and How to Change (William Heinemann) de Charles Duhigg, que analiza las grandes compañías estadounidenses para analizar cómo un cambio de costumbres puede repercutir en el mundo de los negocios, o Willpower. Why Self-Control Is the Secret of Success (Penguin) de Roy F. Baumeister, que apuesta por el autocontrol como herramienta para la mejora personal. La dificultad, en todo caso, es tenerlos presentes y cumplirlos en nuestro día a día, cuando consumidos por el trabajo, las obligaciones y el estrés familiar ponemos el piloto automático y no nos paramos a reflexionar en lo que estamos haciendo. Así pues, ¿qué podemos hacer para vivir un poco mejor en 2013?
Debemos dedicar un rato al día a pensar qué podemos mejorar–Recuerda a tu familia que la quieres. En una situación que se repite de manera recurrente en muchas películas: un personaje, a punto de morir, se pregunta por qué no ha manifestado un mayor cariño hacia su familia, antes de que fuese demasiado tarde y ya no hay forma de remediarlo. Pero no es esa la única razón para expresar nuestro cariño, sino que, como señalan los psicólogos, la felicidad no es una respuesta automática ante las acciones de los demás, sino un estado mental que parte de nosotros mismos. Además, manifestar cariño es el camino más corto para recibirlo.
Pasa tiempo solo. Reflexionar sobre lo que hemos hecho a lo largo del día con el objetivo de analizar nuestros fallos y aciertos, y realizar un listado mental de lo que tenemos que hacer al día siguiente, sin grandes agobios, es preferible a ir a la cama en un estado de inconsciencia absoluto y levantarnos agobiados porque acabamos de recordar algo que deberíamos haber hecho (y no hemos hecho). Hay quien recomienda la meditación, pero no hace falta irse tan lejos, sino simplemente relajarse por los propios métodos que cada cual posee para ser un poco más feliz.
Ríete. Que seamos personas serias no quiere decir que no debamos sonreír o permitirnos soltar una carcajada de tanto en tanto, por mucho que algunas personas piensen que así es. Al reírnos, nuestro cerebro libera adrenalina y endorfinas que estimulan el bienestar, el placer y la felicidad, hacemos un gran ejercicio facial en el que movemos más de 400 músculos, conseguimos relajar nuestro cuello y espalda y, finalmente, mejora la oxigenación de nuestros pulmones. Además, resulta muy divertido.
Descansa. Acostarse a una hora prudencial, con la conciencia tranquila, dormir siete horas seguidas y levantarse temprano pero descansado son factores esenciales en nuestro funcionamiento diario. Mantener unos buenos hábitos de sueño mejora la calidad de nuestra piel, mejora nuestro funcionamiento cardiovascular, ayuda a mejorar nuestra motricidad, permite reparar fuerzas, impide que engordemos y mejora nuestra memoria. Todo son ventajas.
Optimizar el tiempo nos ayuda a relajarnos porque sabemos cuánto podemos dedicarle a cada actividad–Organízate. Mucha gente tiende a identificar el orden y la organización con el aburrimiento y la incapacidad de escapar de los propios esquemas, cuando más bien es al revés. Sólo podremos improvisar y romper el guión cuando sabemos que podemos hacerlo. Optimizar al máximo el tiempo, además, evita estrés innecesario y nos permite disponer del tiempo libre suficiente como para poder dedicarnos a otras actividades de esparcimiento y evitar que nos pille el toro con algún trabajo pendiente. Además, a un nivel más general, saber claramente cuáles son nuestras metas y qué debemos hacer para alcanzarlas debe ser el principio configurador de nuestra agenda diaria. Es uno de los consejos enunciados en The World Book of Happiness (Firefly Books), publicado el pasado 2011 y recopilado por Leo Bormans.
Lee. No sólo por culturizarte y formar parte de ese privilegiado 43% de la población española que afirma leer con frecuencia, sino porque además de evadirnos a otros mundos desde nuestro propio dormitorio y aprender cosas nuevas, también permite descansar, desconectar de nuestras preocupaciones diarias, mantener a punto nuestra mente, y por qué no, prepararnos para conciliar el sueño.
Haz actividad física (aunque no sea ir al gimnasio). No falla. Cada mes de enero, los gimnasios de España se abarrotan gracias a la gente que, espoleados por una pizca de mala conciencia, ha considerado que no puede esperar más y acude a estos centros deportivos con el objetivo de, este año sí, ponerse en forma. Para marzo los gimnasios vuelven a estar vacíos en espera de que la temporada veraniega llegue, y ello nos sugiere que quizá debamos plantearnos metas un poco menos elevadas. Hacer un poco de ejercicio, aunque no nos convierta en atletas, como pasear, subir a pie las escaleras o, ejem, practicar sexo, siempre será mejor que levantar pesas durante dos semanas y dejarlo pasado ese tiempo.
La luz solar es imprescindible para nuestra felicidad–Que te dé un poco el aire. Además de otros beneficios físicos asociados a la actividad de salir a dar una vuelta (hacer ejercicio, desconectar del insistente ordenador, estrechar relaciones con aquellos con los que paseamos), el mero hecho de recibir rayos solares es muy beneficioso para nuestra salud. Con unos 25 minutos al sol en verano (y 45 en invierno) nos bastará para que nuestros niveles de vitamina D aumenten sensiblemente, gracias a la melatonina segregada.
Da las gracias. Lo dice la ciencia: ser agradecidos con los demás favorece el optimismo, la felicidad y evita la depresión. Es lo que concluyó un estudio publicado en el Journal of Happiness Studies y realizado por miembros de la Universidad de Hofstra, que afirmaba que los estudiantes más agradecidos sacaban mejores notas, se integraban socialmente de manera más fácil y sentían menos tristeza y envidia hacia sus compañeros. Además, como ocurría en el caso de la familia, la mejor forma de que nos agradezcan lo que hacemos es haber dado nosotros previamente las gracias.
Mantén algo que te ilusione en perspectiva. Siguiendo lo que apuntamos anteriormente acerca de nuestras metas y objetivos, debemos también tener algún deseo en mente que nos haga felices al final del día, ya que como hemos visto, no todo debe ser trabajo y responsabilidades. No se trata simplemente de ver tu programa preferido al final de la jornada laboral o de cenar con una cita interesante, sino de, por ejemplo, tener un viaje en mente que nos haga felices y de esa manera, afrontar la cotidianidad con más ganas.

El confidencial.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Manual para impedir que se aprovechen de ti


 
Puede que te resulte familiar: Alguien te ha pedido algo y has dicho “sí” cuando en el fondo deseabas decir “no”. Pasó lo de siempre: te dejaste envolver y al final cargaste con algo que no deseabas ni tenías por qué hacer.

¿Te sucede esto con frecuencia? ¿Eres de los que suele decir frases como “no te preocupes, ya me encargo yo” pero enseguida te enfadas por haber sido incapaz de negarte a hacerlo? Es probable que esto te haya sucedido alguna vez porque son muchas las personas que se aprovechan de otros: no es difícil encontrar jefes con exigencias abusivas, personas que se escaquean de sus obligaciones y las encasquetan a otros, o “amigos” que nos “usan” para su propio beneficio.

Y aunque los veamos venir, a veces es muy difícil poner límites a los que intentan abusar de nosotros. No obstante, hacerlo es necesario. Solo así lograremos respeto de los demás y también el nuestro. Pero por si esto no fuese suficiente, se ha demostrado que no hacerlo afecta, entre otros aspectos, a la dignidad de la persona y a la autoestima y también genera indefensión y  una dañina sensación de falta de control sobre la propia vida.

Es por ello que numerosos expertos se han centrado en el estudio de las técnicas más eficaces para afrontar este tipo de situaciones. Barbara Berckhan es una de las más conocidas. Participa en diversos proyectos de investigación en la Universidad de Hamburgo, pero sobre todo, se encuentra plenamente volcada en la divulgación de un modelo de “defensa”  bastante contrastado por la experiencia clínica. A pesar de las diferencias existentes entre los modelos propuestos por diversos expertos, casi todos comparten los mismos puntos en común.
¿Cómo defenderse de los expertos en aprovecharse de los demás?

- En primer lugar debemos concienciarnos de que ser amable es una virtud que hay que potenciar; pero es más importante ser respetado que caer bien. Es necesario recordarlo porque muchas personas ceden una y otra vez intentando ser amables, para evitar discutir o para que no piensen mal de ellos. Y hoy sabemos que hacerlo es un error y que abusos de ese tipo pueden afectarnos más de lo que pensamos.

- También debemos tener claro que para cambiar se necesita práctica. No basta sólo con querer hacerlo. No es tan fácil. Practique con los amigos, con el jefe… Valore los resultados y si falla vuélvalo a intentar.

- Pero antes de actuar debe prepararse. Piense en formas concretas en las que llevará a cabo su plan de defensa. Muchos programas han demostrado su eficacia. Tenga claro qué hacer, practique y sea constante hasta que lo logre.

- Estudie la técnica del abusador. No permita que le pille desprevenido y le aborde por sorpresa: Muchas víctimas dicen reconocer en ellos una pauta de actuación. Se acercan con una excusa, se muestran cordiales, envuelven a la presa. Seguidamente cuentan sus penas: “Tengo mucho trabajo” y al final, el drama: “Estoy desesperado. No sé a quién pedir ayuda”… Ya está. Antes de darse cuenta, se habrá ofrecido a ayudarle.

- Pero hoy, usted ya está listo. Ha puesto un cactus o unos libros justo donde se suele sentar para hablarle. Así evitará que se sienta cómodo y que se tome confianzas excesivas. Ha llegado el momento de iniciar su plan de defensa personal.

- Enfréntese. Lo primero que debe hacer es cambiar su lenguaje corporal: Se ha demostrado que “los que siempre dicen sí” muestran claramente que aceptarán fácilmente lo que se les pida. ¿Cuáles son los rasgos que delatan?: Mirada poco firme, sonrisa complaciente, continuos gestos de asentimiento con la cabeza. “Los aprovechados” detectan a su presa fácilmente, así que si quiere hacerse respetar, debe evitar hacerlos. Cámbielos.

- Y ¿cómo conseguirlo? Adopte una postura digna, firme y segura: Cuando detecte la conocida “danza de seducción” intente mantenerse erguido y con actitud firme. Agárrese a algo si los nervios le hacen moverse.

- Es fundamental que intente mantener los ojos a la altura de su interlocutor. Si está sentado, pídale que tome asiento; si no lo hace, levántese usted.

- No hace falta dejar de ser cordial. Muéstrese amable pero en el momento que detecte que le quieren envolver para que haga algo que no desea, cambie su expresión amable por una cara neutral. Resista sus comentarios con expresión firme y segura. Practique.

 - Deje de sonreír; evite asentir con la cabeza; no haga gestos de conformidad, sobre todo cuando su interlocutor empiece a dejar ver que quiere adjudicarle un marrón.

- Apártese un poco. Aumente la distancia que les separa.

- Muestre claramente, desde el primer momento, que no va a hacerlo. Adopte una postura evidente de negación. Sacuda la cabeza; rompa el contacto visual y mire hacia otro lado.

- Entreténgase con algo: mire la hora, busca un caramelo de menta, anote algo en un papel o revise sus bolsillos. Demuéstrele que su discurso no le interesa.

- También es eficaz interrumpir para cambiar así de tema y no dejarle avanzar en su discurso. “Si yo también quería hablar contigo de algo…”

- Si sigue a pesar de todo, sigue intentando convencerle, levántese con decisión y diga con rotundidad «lo siento, pero no puedo hacerlo».

- Aunque insista, no se salga de ese argumento. Funcione como un disco rayado, no deje que el experto en el escaqueo, encuentre fisuras en la firmeza de sus respuestas.

- No deje que la situación se alargue. En el momento que haya quedado claro que no lo hará, intente cortar la conversación. Puede salir del despacho; decir que tiene una cita o que necesita ir al baño. Pero si simplemente desea seguir con lo que hacía antes, diga simplemente “lo siento, estoy muy ocupado ahora no tengo tiempo para hablar”.

- Existen jetas profesionales que logran dejar su trabajo sobre su mesa y desaparecer. Si esto sucede, reaccione rápido. Llámele enseguida y diga brevemente que “cree” que ha olvidado los documentos y que pase a por ellos.

-Puede ser que a pesar de todo, no le quede más remedio que decir claramente que no piensa hacer su trabajo. No se sienta mal, hágalo con educación. No pierda el control.

- Es un hecho. Son muchas las personas que se aprovechan de los demás y no todo el mundo tiene competencia suficiente para defenderse. No pasa nada. Las habilidades necesarias para hacerlo, se aprenden. Sólo hay que trabajar con firmeza hasta conseguirlo. Lo confirma la investigación y sobre todo la experiencia clínica:… Hacerlo merece la pena.

elconfidencial.com

 

domingo, 9 de diciembre de 2012




¿No sabes quién era Zig Ziglar? Era uno de los oradores motivacionales más importantes a nivel mundial… y uno de los primeros. Toda una referencia para los que vinieron detrás de él. Además era el protagonista de muchas de las citas entrecomilladas que tan de moda están en los medios sociales, aquí una de mis preferidas:

“La actitud, no la aptitud, determina la altitud.”

Durante más de 40 años viajó por todo el mundo como orador motivacional, empujando a las personas a ver el lado bueno de la vida.

Zig Ziglar, que murió el miércoles en Dallas, Texas, a los 86 años, dejó muchos citas famosas. Llegó a millones de personas a través de sus libros, audios y conferencias. Eso sí, su motivación no era gratis. Formaba parte del microuniverso ultracapitalista de los EEUU: cobraba 50.000 dólares por discurso con lo que se puede decir que sus intenciones no eran tan altruistas. Estaba dotado de un don y sabía explotarlo.

Tenía una fórmula: “Cada siete o nueve minutos habré reír y me aseguraré de que cada 5 minutos estaré dando un concepto, una idea, un proceso, una esperanza.”

Su metodología para ayudar a la gente no era extraña ni utilizaba métodos innovadores. A modo de ejemplo contaré una historia que siempre él contaba:

Él cuenta una historia acerca de una mujer de Alabama que le dijo que estaba amargada por culpa de su trabajo y enojada con sus compañeros de trabajo. Él le aconsejó que escribiera todo lo positivo que tenía su trabajo: la nómina a fin de mes, las vacaciones… Luego le pidió que se mirara en el espejo y dijera lo mucho que amaba su puesto de trabajo. Seis semanas más tarde se encontró con ella de nuevo.

“Lo estoy haciendo maravillosamente bien”, le dijo con una amplia sonrisa.

Quizá fuera su poder de convicción, su arrolladora y encantadora personalidad, no lo sé. El caso es que lograba el cambio en las personas.

Hilary Hinton Ziglar nació el 6 de noviembre de 1926, en Gary, Indiana. Era el décimo de 12 hijos.

Después de una carrera larga y difícil como vendedor, lanzando productos tan diversos como utensilios de cocina y de seguros, Zig Ziglar decidió que el producto que mejor podía vender era su propia energía y optimismo.

“Mi filosofía está construida alrededor de la idea de que se puede tener todo en la vida, todo lo que tu desees, si ayudas a otra gente a conseguir lo que quiere. Esto es un principio universal.”
Elconfidencial.com.