lunes, 10 de febrero de 2014

CUIDADO CON EL "QUEÍSMO": LOS ERRORES GRAMATICALES A LOS QUE PRESTAR MÁS ATENCIÓN



Son muchos los errores gramaticales que cometemos con frecuencia y, aunque El Confidencial ya ha dado cuenta de ellos en otra ocasión, siempre quedan algunos en el tintero.
Escribir bien es importante y es probable que los errores gramaticales sean los más difíciles de corregir, pues quien los comete suele tenerlos muy integrados. No obstante, debemos hacer un esfuerzo con minar esos fallos que más a menudo cometemos, no ya para aprender a ordenar nuestra escritura, sino para aprender a ordenar –primero– nuestro pensamiento.
Así, aquí reunimos otros errores gramaticales muy frecuentes, con el fin de esclarecer las dudas más comunes y de ayudar a resolver algunos problemas gramaticales que, con un poquito de atención, tienen fácil solución.
1. La coma entre el sujeto y el predicado
Es un error frecuentísimo en el que a menudo incurrimos, sea cual sea el tipo de texto que estamos redactando, pero debemos recordar que nunca hemos de poner una coma entre el sujeto y el predicado de una oración. Este fallo recurrente ya lo mencionamos de pasada en la guía de la puntuación, pero merece ser matizado aquí, ya que influye directamente en la calidad de la redacción y, a veces, en la gramaticalidad de las oraciones. Así, no debemos olvidar que la frase: Todos los niños, jugarán al fútbol durante el recreo, refleja un error frecuente que hay que eludir. La coma que tendemos a poner entre sujeto y predicado puede marcar, en algunos casos, una pausa hablada, pero no hay que olvidar que los signos de puntuación no se corresponden con las pausas que tienen lugar en el discurso oral.
2. Queísmo
Si el dequeísmo consiste en añadir la preposición de cuando no ha de estar (*Me contó de que se iba a Cádiz) el queísmo consiste en lo contrario, en omitirla. Es muy frecuente en aquellos verbos que, en efecto, rigen esta preposición:
*Me alegro que te hayan dado la plaza
El Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE define el queísmo como "la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado".
Hay que poner especial atención en los verbos pronominales, ya que muchos de ellos seleccionan un complemento de régimen encabezado por la preposición de: alegrarse de, acordarse de, olvidarse de...
3. Determinantes de palabras que empiezan por A tónica
Como se sabe o, al menos, se intuye, el artículo femenino la toma la forma el cuando se antepone a sustantivos femeninos que comienzan por la vocal a tónica. Decimos, pues, el águila, el aula o el hacha, según ejemplos de la RAE, y no *la águila, *la aula o *la hacha.
Este fenómeno responde al hecho de que los artículos son átonos y necesitan apoyarse en otra sílaba, por eso el resto de los determinantes de estos sustantivos no variarán su género. Así, aunque se dice el aula, debemos decir esta aula, esa aula, aquella aula. En ningún caso hay que emplear *este aula, que sería incorrecto.
4. Detrás de mí/ *Detrás mío
El empleo de adverbios seguidos de adjetivos posesivos (detrás mío, cerca suyo) es frecuentísimo en nuestro empleo del castellano y, sin embargo, debe evitarse. No debemos decir *detrás mío o *encima suya, sino detrás de mí y encima de él.
Como indica la RAE, "el origen de este error está en equiparar el complemento preposicional introducido por la preposición de (detrás de María) con los complementos de posesión, de estructura formalmente idéntica (la casa de María)".
No obstante, los adverbios no son susceptibles de ser modificados por un posesivo, por lo que detrás de María no equivale a *su detrás. Se entiende ahora por qué no es admisible decir *detrás suya.
5. De por sí
El caso del pronombre , reflexivo, es complejo y no cabe desgranarlo aquí. Sin embargo, vaya como pequeña muestra la locución adverbial de por sí que, como apunta el DPD, significa 'por su propia naturaleza. No debemos olvidar que esta locución debe variar según la persona gramatical a la que se refiera, como reflejan los ejemplos del citado diccionario:
Ella es estirada de por sí
Tengo la piel morena de por mí
No obstante, como indica la RAE "lo normal es usarla solo en tercera persona y utilizar, en el resto de los casos, la expresión equivalente por naturaleza".



lunes, 3 de febrero de 2014

DIEZ COSAS QUE HACEMOS A DIARIO SIN DARNOS CUENTA Y QUE PUEDEN ARRUINAR NUESTRA VIDA




La mayor parte de artículos de bienestar se centran en aquello que deberíamos hacer para llevar una vida más saludable, y raramente en aquellos comportamientos a evitar para vivir mejor. Sin embargo, puede llegar a ser más decisivo saber qué no debemos hacer, puesto que esta clase de comportamientos (o algunos de los productos que consumimos) están tan incardinados en nuestro día a día que ni siquiera nos planteamos que puedan hacernos daño.
A lo largo de los últimos años, diversas investigaciones han puesto de relieve todas aquellas cosas que pueden erosionar nuestro bienestar poco a poco. En el último año se han unido a la lista unas cuantas cosas más que han protagonizado grandes polémicas, como es el caso del bisfenol A. A continuación presentamos una lista de aquello que, presente en nuestro entorno y en nuestras vidas, deberíamos vigilar si queremos llegar a ancianos en plena forma.
  • Pasar mucho tiempo en casa
No se trata únicamente de llevar una perniciosa vida sedentaria, sino de habitar en espacios que puedan afectar nuestra vista. Como puso de manifiesto un estudio realizado por investigadores australianos y publicado en The Lancet, pasar mucho tiempo en lugares cerrados y, por lo tanto, más oscuros, puede influir de manera negativa en la salud visual de los más jóvenes y hacerlos más propensos a sufrir miopía.
  • Pasar el día sentado
La vida moderna obliga a la mayor parte de trabajadores a pasar su jornada laboral sentados en un escritorio frente al ordenador. Como ha puesto de manifiesto un estudio realizado por la Universidad de Gales, cuanto más tiempo se pase sentado, mayor es el riesgo de sufrir una muerte prematura, incluso en el caso de que se practique ejercicio físico. ¿La clave? Levantarse de vez en cuando para reactivar los músculos de las piernas y, con ellos, la circulación de la sangre por el organismo.
  • Beber mucha agua
Mantener una correcta hidratación es bueno para el organismo, pensamos. Al fin y al cabo, el agua forma parte del 66% de nuestro organismo. Sin embargo, una noticia publicada hace unos años nos recuerda que se puede morir de una sobredosis, después de que una participante en un concurso de beber agua falleciese tras ingerir seis litros del líquido más célebre. Es la llamada hiponatremia, que suele afectar a los deportistas, en la cual las células se hinchan, algo especialmente crítico en el caso del cerebro. Ello puede provocar mareos, convulsiones, fatiga, y en el peor de los casos, edemas cerebrales.

  • Dormir demasiado
Las consecuencias de dedicar poco tiempo al descanso nocturno son evidentes y se dejan notar rápidamente en nuestros cuerpos, en forma de fatiga física o falta de concentración. Sin embargo, excedernos en el sueño también puede tener su contrapartida. Un estudio de la Universidad de California puso de manifiesto que las personas que dormían ocho horas al día solían morir a una edad más temprana que aquellos que sólo pernoctaban seis o siete. Dormir en exceso está ligado a la diabetes y los problemas cardíacos.
  • Saltarse comidas
Parecemos seguir una lógica aplastante cuando pensamos que si evitamos alguna que otra comida adelgazaremos de manera más rápida. Este puede ser un comportamiento perjudicial para nuestros intereses, ya que lo más probable es que sintamos tanta hambre que nos pegaremos grandes atracones para saciar esa necesidad. Como puso de manifiesto este año un grupo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv, un desayuno alto en calorías puede contribuir a que perdamos peso en el largo plazo.
  • El paracetamol
Desde que a finales de 2011 una británica muriese debido a una sobredosis de paracetamol, el acetaminofeno se ha situado en el punto de mira de muchas agencias sanitarias. Se trata de una de las causas principales de fallo hepático en países como Estados Unidos o Gran Bretaña y, aunque es completamente seguro en dosis bajas, su abuso puede conducir a la llamada “sobredosis escalonada”, más dañina incluso que una sola sobredosis masiva.
  • La naftalina
Las bolas de alcanfor no sólo hacen gala de un desagradable olor a cerrado, sino que su composición, en la que figuran potentes tóxicos, han provocado que haya sido regulada por la Unión Europea con el objetivo de “proteger la salud y el medio ambiente”. El mero olor de la naftalina puede ser tóxico, no digamos ya ser ingerido, especialmente por los niños, los más sensibles a estos insecticidas. Además, es altamente inflamable.
  • Bisfenol A
Este mes de abril, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia (Anses) publicó un informe en el que certificaba que el bisfenol A puede ser cancerígeno. Se trata de un componente que se encuentra en algunas botellas y envases, pero también en coches, gafas, aviones, utensilios médicos y en la tinta de algunos documentos. El pasado mes de agosto, El Confidencial publicó una guía para evitar dicha sustancia.

  • Pasar una hora diaria en un atasco
De entre la larga lista de cosas que pueden acortar nuestra vida, sobresale aquella que liga el tiempo que pasamos cada día en un atasco de tráfico con la posibilidad de sufrir problemas cardiacos. Según un estudio publicado en The American Journal of Preventative Medicine, los atascos de tráfico están relacionados también con un mayor riesgo de sufrir síndrome metabólico y adiposidad.
  • No cepillarse los dientes
Pensamos que si nos saltamos algún cepillado de vez en cuando, lo peor que nos puede pasar es que tengamos que pagar una cuantiosa factura al dentista en caso de que nos veamos en la necesidad a acudir a él. Sin embargo, puede ser mucho más grave. Como puso de manifiesto un grupo de cardiólogos de la Universidad de California, unas encías enfermas pueden derivar en problemas de corazón. Como explicó Neil Weintraub, principal responsable de la investigación, “un nivel de inflamación bajo pero crónico puede ser suficiente para perjudicar los conductos sanguíneos y desencadenar dolores vasculares”.

CÓMO ESCRIBIRLO: ¿AÑO 1986, AÑO 1.986 O AÑO MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y SEIS?



Los hablantes nos enfrentamos a menudo con vacilaciones y dudas cuando pretendemos usar de manera correcta la lengua española. Con el objetivo de resolverlas, el pasado otoño el Instituto Cervantes editó, en colaboración con Espasa, Las 500 dudas más frecuentes del español, que ofrece respuestas claras y ajustadas a la norma académica actual. A continuación reproducimos la duda número 154 (pág.145), que nos explica cómo se deben escribir las cifras.
No es correcto escribir un punto para separar los millares, porque podría confundirse con la escritura de un número decimal. Los números de cuatro cifras o menos deben escribirse sin separación alguna:
  • *Toledo fue declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1.986. (Incorrecto)
  • Toledo fue declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1986.
Por otro lado, los años generalmente se escriben con cifras. Solo se escriben con letra en los documentos oficiales, como escrituras públicas, actas notariales o cheques, como un modo complementario de certificar el documento. De hecho, en estos mismos documentos se suelen escribir las cantidades en cifra y en letra, como garantía de que no hay error.
En el caso de cifras con más de cuatro dígitos lo correcto es agrupar los dígitos de tres en tres, empezando por la derecha, y dejar un espacio entre los grupos:
  • *Ese año se presentaron 13.584 personas para las 6.704 plazas convocadas. (Incorrecto)
  • Ese año se presentaron 13 584 personas para las 6704 plazas convocadas.
La escritura de los códigos postales o apartados de correos, así como la de los códigos identificadores (en documentos oficiales, sobre todo, como el documento nacional de identidad) no se adaptan a esta norma y se escriben seguidos, sin puntos, comas ni espacios en blanco:
  • *Apunta también el código postal, que es el 46 006. (Incorrecto)
  • Apunta también el código postal, que es el 46006
Elconfidencial

10 BENEFICIOS QUE TIENE LA LECTURA



Los hábitos de lectura han cambiado en todo el mundo a causa de las nuevas tecnologías. Tenemos acceso a un montón de artículos y noticias online. Si bien esto nos permite leer más que nunca, todavía hay una diferencia entre este tipo de lectura y la lectura de un libro.
Según el Telegraph, mientras que la lectura va en aumento, la calidad de la lectura está en declive. La lectura de tu muro de Facebook no es lo mismo que leer a Tolstoi. Es una pena porque la lectura de un buen libro no solo es divertida sino que es bueno para tu salud:
1) La lectura aumenta la conectividad de tu cerebro.
Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Emory ha encontrado que la lectura de un libro puede aumentar la conectividad en el cerebro y provocar cambios neurológicos. Fuente
2) La lectura expande tu vocabulario.
Cuando el personal del Hospital de Rhode Island comparó el vocabulario “receptivo” (el número de palabras que puedes entender) de dos grupos de bebés de ocho meses de edad, se encontraron con un aumento del 40% en el grupo al que se les había leído cuentos. El mismo aumento de vocabulario puede ser visto en los adultos que leen. Fuente
3) La lectura puede prevenir la enfermedad de Alzheimer y la demencia.
Diversos estudios han demostrado que los adultos que leen habitualmente tienen menos probabilidades de tener la enfermedad de Alzheimer. El cerebro es un órgano; así como el ejercicio fortalece el corazón, la lectura fortalece el cerebro.
4) La lectura reduce el estrés.
¿Qué haces para relajarte? La universidad de Sussex dice que la lectura es una buena manera de relajarse; fue la forma más eficaz para relajarse que encontraron los participantes de un estudio. Lograron relajarse en tan solo seis minutos. Fuente
5) La lectura puede ayudarte a dormir mejor.
La lectura de un libro es una de las maneras más eficaces para calmar tu mente y ayudarte a dormir. Se ha encontrado que tener una luz brillante en el cuarto le indica a tu cerebro que es hora de despertar. La lectura de un libro bajo una tenue luz tiene el efecto contrario: le indica a tu cerebro que es hora de dormir.

6) La lectura nos hace más empáticos.
Si lees, entonces lo más probable es que seas más empático que los que no leen. Un estudio demostró que la personas que leen tienen más facilidad emocional para ponerse en el lugar de la otra persona.
7) Se ha demostrado que los libros de autoayuda alivian la depresión.
Para aquellos que buscan un lado más brillante durante un tiempo oscuro, los libros de autoayuda les pueden ayudar, así lo ha demostrado una investigación que aparece en este artículo.
8) La lectura te hace más atractiva/o.
Un estudio ha confirmado recientemente la creencia de que el ser (o parecer) inteligente que te hace más atractiva/o para los demás. De hecho, es uno de los rasgos más atractivos a los ojos de una mujer. Un libro puede hacerte lucir más elegante pero en realidad debes leerlo para obtener los otros beneficios de esta lista. Fuente
9) Las personas que leen son más cultas y más tolerantes.
Un estudio encontró que aquellos que leen son más propensos a involucrarse con la cultura y a aceptar y participar en las diferentes culturas. Fuente
10) Leer es tan terapéutico como escuchar música o ver películas.
Si estás pasando por un momento difícil, la lectura es la manera perfecta para generar nuevas perspectivas. La American University cree que los personajes que están teniendo problemas similares a los del lector, pueden ofrecer un nuevo punto de vista de la vida. Fuente