viernes, 6 de junio de 2014

¿7 REFORMAS EDUCATIVAS PARA QUÉ?



Las mejores estrategias para enseñar a los alumnos a vivir
Los españoles hemos asistido a siete reformas educativas en lo que llevamos de democracia. No voy a entrar a valorar cada una de ellas pero sí quiero detenerme en dos datos significativos característicos en todas. 1- Ausencia de consenso y 2- La verdadera asignatura pendiente es que a los alumnos “no se les enseña a vivir”. Precisamente, una competencia o habilidad vital en las personas es ser capaces de comprender al otro y aprender de lo que nos pueda aportar, aunque sea distinto a lo que pensamos. Según la RAE, el consenso se define como un acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo o entre varios grupos. Es curioso que uno de los aprendizajes más importantes en las personas es que sean capaces de llegar a consensos en su vida cotidiana, pero no se les entrena en ninguna asignatura. Es evidente que cuando nuestros políticos estaban en edad escolar no se les entrenó en estas habilidades, o la mayoría hicieron novillos el día que se explicó en clase.
A los alumnos hay que entrenarles en las estrategias que van a necesitar en su vida cotidiana. La familia es la máxima responsable en la educación de los hijos pero desde las aulas hay que fortalecer las competencias sociales y personales para que sean adultos responsables, educados, libres, solidarios, participativos en la sociedad y con la capacidad de convivir  y gestionar bien la discrepancia con el resto de los miembros de su comunidad.
Cada una de las personas que estén leyendo este artículo ha tenido una educación distinta, la que le han transmitido sus padres, familia y entorno, su personalidad, su forma de percibir, de sentir, de actuar, de interaccionar con su entorno social y laboral, sus motivaciones e ilusiones, etc. Todo esto hace que afortunadamente, sea un ser humano distinto al resto. Teniendo esto en cuenta, ¿no es natural, normal, frecuente y sobre todo interesante que discrepe de lo que otras perdonas pueden decir o hacer? Si es un proceso natural y lógico, ¿por qué cuesta tanto gestionar la discrepancia, lo distinto, lo desigual? Manteniendo actitudes de rechazo a lo distinto, intentamos convencer, presionar, pensamos que lo nuestro es lo mejor sin plantearnos ni siquiera durante dos segundos, que es una visión más entre millones de posibilidades de ver las cosas, tantas como seres humanos.
Cómo desarrollar estas habilidades
Discrepar es disentir del parecer o de la conducta de otra persona. Para gestionar bien la discrepancia y evitar la mayor parte de los conflictos entre personas, tendríamos que trabajar con alumnos o hijos en algunas habilidades para manifestarlas en el día a día. Un plan de trabajo podría ser el siguiente pero seguro que se puede mejorar notablemente con lo que cada uno aporte:
  • Trabajar la autoestima y la autoconfianza en nuestros recursos personales. Deberíamos aprender a “estar encantados de habernos conocido”. No criticarnos sino ver en qué podemos mejorar.
  • Tolerar la frustración. A veces las cosas no salen como esperamos o deseamos. Tenemos que aprender a tener un plan “B” y conformarnos y disfrutar con algo alternativo.
  • Aprender a escuchar de manera activa a los demás. Comprender su punto de vista. Comprender no es estar de acuerdo, simplemente es entender que es normal que piense de manera distinta. Centrarnos en lo que nos puede aportar desde su análisis y enriquecer nuestra idea.
  • Una vez que se ha trabajado estas pautas, llegamos a la estrategia estrella, a la asertividad (autoafirmación ante los demás). La asertividad es un conjunto de habilidades sociales que nos permiten expresar directamente y de manera clara nuestras opiniones, sentimientos, preferencias, necesidades y estados emocionales sin agredir, sin hacer juicios de valor o pisotear los derechos de la persona con la que estamos interaccionando en los distintos escenarios en los que nos movemos cotidianamente. Lo importante de la interacción no es lo que decimos sino el producto final que hemos sido capaces de elaborar de manera conjunta las personas implicadas en esa comunicación, entendida ésta como un ambiente facilitador y no como una simple conversación.
Pensamos que lo nuestro es lo mejor sin plantearnos ni siquiera durante dos segundos, que es una visión másSe trata de no reaccionar de manera automática a nivel emocional sino de elegir la respuesta adecuada en cada momento. De esta manera podemos decidir cómo queremos estar y no permitir que nuestros hilos emocionales los dirija otra persona. A modo de ejemplo: supongamos que habíamos quedado con un amigo a las 18:00 para ir al cine y llega 45 minutos tarde. Seguramente esta situación nos incómoda, para no complicar las cosas cuando llega no le decimos nada pero por dentro estoy cabreado y se nos nota, otra opción es ponerle a caer de un burro y provocar una situación mucho más incómoda que la inicial, ya tendremos a dos personas cabreadas.
La asertividad nos facilita expresar lo que sentimos sin dañar al otro. “Juan, habíamos quedado a las 18 y te he estado esperando 45 minutos. Esperar tanto tiempo me molesta, entiendo que tendrás alguna explicación pero me gustaría que esta situación de esperarte no vuelva a ocurrir en el futuro y de esta manera llegar a tiempo a lo que teníamos previsto.” Una vez que hemos expresado lo que sentimos, hemos comprendido la situación y damos una alternativa de solución para el futuro, se cierra el proceso, no hace falta poner malas caras, ni alzar la voz, eso es manipular emocionalmente a la otra persona. Elijo mi respuesta y no reaccionar a merced del comportamiento de la otra persona.
Siendo optimista espero que la siguiente reforma educativa contemple la posibilidad de crear una asignatura de aprender a vivir, en la que se trabajen estas y otras muchas estrategias.
*Vicente Prieto es psicólogo. Vocal de Clínica y Salud de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

7 ACCIONES PARA FOMENTAR LA CREATIVIDAD DESDE EL LIDERAZGO



7 acciones para fomentar la creatividad desde el liderazgo : Si bien la creatividad ha sido siempre un elemento importante para las empresas, la realidad es que los directivos no le han prestado demasiada atención. Tal vez se deba a que ha sido vista como algo excesivamente intangible y difícil de gestionar. Sin embargo, las cosas están cambiando. La era de la economía del conocimiento ha dejado paso, o mejor dicho, ha sido complementada, por la llamada economía  de la creatividad. Ante este cambio de paradigma, la creatividad ha pasado a formar parte de las prioridades de aquellos que ocupan posiciones de liderazgo.
En una economía en la que los ciclos de vida de los nuevos productos o servicios se acortan, y los gustos de los clientes cambian a mayor velocidad que en el pasado, las empresas  necesitan algo más que eficiencia para seguir siendo competitivas. La eficiencia y la calidad, han pasado a ser factores higiénicos, es decir condiciones necesarias para poder competir en el mercado, pero en ningún caso fuentes de diferenciación. Incluso una empresa como Apple, ejemplo de creatividad e innovación, es tremendamente eficiente. Valga el anterior ejemplo para afirmar también, que la capacidad de generar la mayor cantidad y calidad de ideas, se ha convertido en uno de los pilares de la competitividad.
Ante este interés creciente por la creatividad, o tal vez debería decir necesidad, los líderes han empezado a situarla en sus agendas. No hay duda de que el liderazgo empresarial juega un papel relevante a la hora de gestionar las tensiones entre eficiencia y creatividad. Una de sus funciones principales ha pasado a ser el fomento y apoyo de la creatividad, lo cual requiere construir entornos menos hostiles con todo aquello que sea nuevo, y que pueda incluso llegar a cuestionar el status quo y  los diferentes elementos que han hecho que sus empresas sean lo que son hoy en día.
El líder de una empresa creativa no tiene porque ser necesariamente creativo, pero si debe ser capaz de crear las circunstancias para que la creatividad forme parte del ADN de su empresa. En el camino por lograr entornos más creativos, los líderes deberían tener presente que más que gestionar la creatividad, lo que hay que hacer es gestionar para la creatividad. Para lograrlo, las personas son clave, ya que son las personas las que tienen la capacidad de crear. Los líderes humanistas saben que si desean grandes dosis de creatividad, deben centrarse en las personas.
La primera prioridad del liderazgo debe ser por lo tanto reunir a las personas adecuadas. Según Teresa Amabile, profesora de Harvard y especialista en creatividad, para lograr organizaciones creativas deben darse tres factores, conocimiento, pensamiento imaginativo y motivación.  Por lo tanto, la clave está en crear equipos u organizaciones que contengan esos tres ingredientes, y asegurarse de que sus miembros disponen de tiempo y espacios para crear, conversar, divergir e imaginar.
A continuación expongo siete acciones que considero fundamentales para crear entornos de trabajo creativos, teniendo siempre como elemento central a las personas.
1. Aprovechar todo el talento creativo de la organización
Habitualmente las decisiones sobre nuevos lanzamientos son tomadas por la alta dirección, y es función de otros niveles jerárquicos inferiores la ejecución de tales decisiones. Sin embargo, las buenas ideas pueden provenir de cualquier nivel de la empresa. Es absurdo pensar que sólo los “jefes” pueden tener buenas ideas. Por este motivos  muchas empresas intentan aprovechar el talento de todos los miembros de la organización, independientemente de su posición. Para ello abren los procesos de creación y facilitan la participación en ellos, con el objetivo de lograr el mayor número posible de ideas.
Antes de proseguir quiero aclarar que estas ideas deben dar respuesta a retos concretos, se trata por lo tanto de creatividad enfocada, y deben también ser implementadas. La innovación es la suma de diversos elementos, entre los que se incluye la creatividad, y debe transformarse finalmente en creación de valor y resultados. Las ideas son un elemento importante, aunque por si solas no garantizan nada. Sin embargo, debido a que este post se centra en la capacidad creativa de las empresas, dejaré de lado estos aspectos, pese a ser de gran importancia.
2. Estimular y facilitar la colaboración
Uno de los mitos de la creatividad es la imagen del genio creativo solitario. Sin negar que tales personas existan, la creatividad organizacional debe construirse a partir de bases más sólidas. La complejidad del entorno hace que a día de hoy la mayoría de innovaciones provengan de la suma de contribuciones de varias personas.
Algunas personas muestran mayor talento para las fases de divergencia, es decir la generación de ideas, mientras que otras tienen una mayor visión de negocio y son más adecuadas para descartar las iniciativas con poco potencial, o para hacer evolucionar las ideas iniciales hasta convertirlas en conceptos de negocio robustos y defendibles.
El fomento de la colaboración es una pieza indispensable, y requiere actitudes como la transparencia, la confianza, la generosidad y la humildad, es importante que los miembros de los equipos dejen el “ego” y los galones en casa, antes de asistir a sesiones de trabajo creativas y colaborativas. Según Robert Sutton, profesor de la Universidad de Stanford, las diferencias jerárquicas y de status pueden dificultar el intercambio de ideas, debido a que las personas con poder intentan monopolizar dichas sesiones y hacer valer su posición.

3. Abrir la organización a diferentes perspectivas

Frans Johansson, autor del libro “El efecto Medici”, afirma que la innovación aparece en la intersección de disciplinas, de áreas de conocimiento y de experiencias vitales diferentes. Por ese motivo muchas empresas intentan crear equipos diversos, que provean a las empresas de puntos de vista distintos, lo que conduce a generar un mayor número de alternativas, y lograr que las ideas que avancen sean consideradas también desde distintos ángulos.
Si bien la diversidad puede ofrecer múltiples beneficios, también requiere una gestión adecuada de los conflictos que puede generar. En algunos casos, las personas muy creativas no encajan en ciertas culturas organizativas excesivamente rígidas y orientadas a la eficiencia, por lo que pueden ser origen de conflictos e incomodidades, pero son también indispensables a la hora de cuestionar el status quo y forzar a la organización a  salir de su zona de confort.

4. Proveer de desafíos intelectuales y de propósito

Muchos trabajadores, en especial aquellos con más inquietudes, no sólo desean obtener unos ingresos como fruto de su trabajo, sino que también buscan satisfacer algunas de las necesidades que aparecen en los niveles superiores de la pirámide de Maslow, como por ejemplo la autorrealización.
Las personas que anhelan dotar de significado su trabajo, enfrentarse a retos relevantes y ser desafiados intelectualemente, ofrecen grandes oportunidades a las empresas que sepan identificarlos y dar respuesta a sus motivaciones. Según un estudio realizado en la Universidad de Duke, los trabajadores motivados por los desafíos intelectuales tienden a ser más productivos. Ignorar este hecho puede suponer un grave error.

5. Permitir a las personas trabajar en aquello que las apasiona

Tal y como comenta Sir Ken Robinson en su libro “The Element”, cuando las personas unen sus talentos naturales con sus pasiones personales, pueden lograr resultados fantásticos.  Esto requiere un conocimiento profundo de las habilidades e intereses de los miembros de la organización.
A partir de aquí no sólo se les puede incluir en proyectos para los que se les considere adecuados, sino que también  ofrecerles tiempo para que se dediquen a proyectos de su interés, prácticas utilizadas en empresas como 3M, Google y Novartis, con excelentes resultados.
Otro concepto interesante es el de ofrecer un mercado interno de puestos de trabajo, algo a lo que llamo “Innojobs”. Se trata de describir los perfiles requeridos para cada proyecto y permitir que los trabajadores presenten sus candidaturas a aquellos que más les interesan, pasando por un proceso de selección en caso de ser necesario.
6. Crear espacios destinados a la creatividad
Los espacios de trabajo físicos dan soporte a la innovación y la creatividad, y tienen una gran influencia en los comportamientos de las personas. Se trata de un elemento estratégico que va más allá de las cuestiones puramente estéticas. Juegan un papel fundamental en el fomento de aspectos relacionados con una cultura creativa, y facilitan la colaboración entre personas, así como la generación, evolución y comunicación de nuevos conceptos.
Los espacios de trabajo deben facilitar los siguientes elementos, en ocasiones creando distintos espacios para cada uno de ellos:
§  Inspiración
§  Reflexión
§  Colaboración
§  Comunicación
7. Mostrar interés y apoyo
El hecho de que las personas que se enfrentan a retos que requieren importantes dosis de creatividad, dispongan de elevados niveles de motivación intrínseca, no significa que el comportamiento de los líderes no sea relevante. Un buen líder, puede hacer mucho para inspirar, guiar y apoyar a los equipos creativos.
El interés que muestren los líderes, el modo en que formulan sus preguntas, y las muestras de reconocimiento, son aspectos nada despreciables para estimular la aparición de nuevas ideas, para cohesionar los equipos y para mandar un mensaje claro acera de la importancia que la creatividad, y la innovación, tienen para la empresa. Es fundamental que los líderes pasen tiempo con los trabajadores involucrados en actividades creativas, y les ofrezcan un feedback constructivo.

Existen sin duda otros aspectos importantes para fomentar la creatividad, como por ejemplo los procesos, las metodologías y las herramientas. Pero se trata de aspectos no relacionados directamente con las personas y por eso han sido omitidos en esta entrada, lo cual no significa que no deban ser tenidos en cuenta a la hora de construir un entorno de trabajo creativo.
Los líderes que deseen fomentar y consolidar la creatividad en sus organizaciones, deben poner todo su empeño en las personas, y lograr que de la diversidad existente en sus organizaciones salgan nuevos conceptos, que tendrán como elemento clave la capacidad creativa de cada uno de sus miembros.
Los tiempos en que la eficiencia y la calidad eran suficientes para triunfar en el mercado, han quedado atrás. Ahora ha llegado el momento de la creatividad como fuente de diferenciación, y para ello se precisan  líderes que saquen lo mejor de sus equipos, y sepan convertirlos en músicos de jazz capaces de hacer sonar nuevas melodías, a partir del conocimiento de diversos estilos musicales

5 VIRUS CONTAGIOSOS PARA LA BUENA VENTA.



En ocasiones se observa la presencia de virus que contagian y minan la salud del Equipo de Venta y la importancia que tiene para un Vendedor no dejarse manipular por su propio estado de ánimo.
Los estados de ánimo negativos se propagan al resto del equipo a una velocidad tremenda. Actúan como virus contagiosos y enormemente destructivos.
Hablamos hoy de la identificación de 5 Actitudes negativas para que, si se descubre Vd. en ellas o identifica en alguno de sus compañeros estos síntomas, le sirva como señal de alarma, se vacune y/o no se deje contagiar.
5 TIPOS DE VIRUS
EL DERROTISMO
Este virus afecta al grupo de los que se sienten y actúan como perdedores.
Quienes padecen este síntoma trabajan con un lastre añadido. Se trata de personas que ya salen a la calle con el no de los Clientes comprado por anticipado.
Cualquier objeción se convierte para ellos en una razón de peso para no vender.
Sus frases favoritas:
-habría que bajar el precio
-estos objetivos son inalcanzables
-con estos medios es imposible
-con esta crisis no hay quien venda
-la competencia sí que sabe
Lógicamente se produce el efecto de la profecía auto-cumplida.
Si vender ya es difícil- y más ahora- no digamos si además esa persona ya cree, de inicio, que no lo va a conseguir. Dese luego no lo conseguirá.
Y entrará en un círculo vicioso negativo pues sus malos resultados realimentan su creencia: ¡ Si Ya lo decía yo !
LA CORROSIVIDAD
Nos hallamos frente a una cepa muy peligrosa como es el conjunto que forman los corrosivos.
No contentos con amargarse la vida personalmente, precisan frustrar las esperanzas de los compañeros que les rodean.
Buenos comunicadores de su frustración- la que traen de la calle por no haber sido capaces de lograr vender- la intentan transmitir al resto de miembros del Equipo en forma ácida.
Sólo disfrutan si consiguen destruir los referentes positivos que aquellos puedan tener.
Sus comentarios típicos:
-esto no es más que el principio
-con los Jefes que tenemos
-tú hazme caso a mí
-hay que irse buscando otro empleo.
-así no va a funcionar
Auténticos ladrones de energía, sus efectos se propagan a mucha velocidad y perjudican tremendamente el equilibrio del Equipo que debe aprender a vacunarse contra ellos de manera radical.
EL MASOQUISMO
Una tercera modalidad es la de los masoquistas. Sufren vendiendo e intentan hacer partícipes a los demás de su visión poco positiva de la actividad comercial.
Disfrutan centrando su diálogo en aquello que, como en todas las profesiones y empresas, no funciona de manera fluida o es más complicado o supone mayor desgaste.
Para ellos sólo existe el lado negativo de las cosas y no paran de darle vueltas no permitiendo que en su mente entren otras ideas de signo distinto.
Y les encanta hablar de ello:
-si es que nos lo merecemos
-con lo poco que hemos invertido
-es que esto se veía venir
-si ya lo decía yo que tanto esfuerzo para nada
-al final nos quedamos en esto los que no encontramos otra cosa.
Son felices (¿?) viviendo y propagando machaconamente las facetas negativas de la Venta.
Su efecto es nocivo pues evitan la ducha de positividad y recarga de pilas emocionales que todo Vendedor precisa periódicamente para salir a vender con energía renovada.
LA OPACIDAD
Un cuarto factor contaminante es el que contagia a los “apagados”
Tristes, sin vida, sin sangre en las venas no son especialmente agresivos en su queja pero en ellos la luz, el brillo, está ausente.
Son los rutinarios de la Venta. Trabajan con carácter mecánico y reactivo.
Carecen de creatividad, emoción y empuje.
Sus comentarios:
-si es que esto es así
-con este producto que tenemos no podemos llegar
-ya se sabe cómo son los clientes
-qué vamos a ofrecer que sea distinto
-es lo que hay
Este grupo ya tiene dificultades para tener éxito en su actividad comercial, aun cuando las épocas sean de bonanza. No digamos, ahora con la que está cayendo.
Aportan al grupo una dosis letal de mediocridad.
Y recordemos que cuando un Equipo se instala en esa zona sólo atrae y retiene a los mediocres. La consecuencia: malos resultados en perspectiva.
EL CUENTACUENTOS
Aquí se encuadran aquellos infectados que consideran que la Venta se limita a contar al Comprador las características de la oferta correspondiendo exclusivamente la toma de decisión a aquel sin que el Vendedor deba influir. Son excelentes catálogos parlantes.
Hacer más, piensan, sería presionar y no se ven en ese papel.
Sus latiguillos son:
-no voy a llamar de nuevo
-yo no quiero que el comprador se sienta presionado
-a mí no me gustaría que me insistieran
-no quiero que me consideren un comercial agresivo
-cómo le voy a decir eso
Son como aventadores de semilla. La echan a volar a puñados pero sus resultados dependen del viento que sople y de que caiga o no en buena tierra. Ellos no trabajan para cultivarla.
Su efecto en el resto es más peligroso de lo que parece, especialmente en los Vendedores que comienzan, pues les orientan hacia la exposición y la charla más que hacia la argumentación y el convencimiento y aquellos, por inexperiencia y comodidad, lo compran.
CONCLUSIÓN
En Venta el riesgo de contagio es elevado. Existen otras patologías, pero estas son las más habituales y peligrosas.
Como Vendedor Profesional hágase una “analítica” –evaluación- de manera periódica para detectarlas a tiempo en Vd. mismo o en algún compañero.
Y si es Vd. Jefe del Equipo de Venta y observa estos síntomas, ponga la situación en cuarentena y trátela de manera rápida y contundente antes de que vaya a más y se propague al resto.
Recuerde que el estado de ánimo negativo se propaga 10 veces más rápido que el positivo. A veces con resultados irreversibles.